Rompimos el récord!!!
Con una jornada de 12 horas en bicicleta arranco nuestra primera etapa. Cruzamos los Pirineos por un camino largo y empinado que parecía llegar al cielo mientras sentíamos que el corazón se nos salía, mas de la emoción que del cansancio, y las piernas se nos "reventaban" en cada pedaleada que dabamos, para coronar cada cima subiendo y bajando por cuestas empinadas probando nuestra destreza y equilibrio por caminos estrechos llenos de rocas sueltas y ramas tiradas.
Después de cruzar por bosques cubiertos de niebla que apenas nos dejaban ver el camino mientras arboles inmensos nos trataban de alcanzar con sus largos y terroríficos brazos; rebaños de ovejas, marranos, pecherones y vacas salían a nuestro encuentro con sus campanas colgadas mientas respirabamos los aromas de Pinos y eucaliptos de la región de Navarra.
Atravesando puentes y pueblos medievales donde parecía que el tiempo se hubiera congelado y la gente se hubiera esfumado, tratábamos de interpretar las señales en euskera, francés o español que encontrábamos en el camino para seguir la ruta del peregrino hacia Santiago.
Exigiendole al cuerpo mas de lo que podía dar en un día para tratar de llegar antes de la media la noche a Pamplona logramos coronar a pesar de dolor, el hambre y el cansancio y para culminar el día comiendo alubias, gambas y jamón Serrano acompañados de unas copas de sangría con neutros amigos colombianos y venezolanos.
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