martes, octubre 19

Mi diario de la Bienal


Día 8
Entre lo terrenal y lo sublime.
El show de anoche no fue el que más me impacto¡ " L'homme de l'Atlantique" de Olivier Dubois, un montaje para dos bailarines con la música de Frank Sinatra pudo ser más corto y menos "Broadway", en cambio esta mañana pude ver en el Museo Gallo Romain, una obra de la compañía Gilles Veriepe concebida especialmente para los niños pues se realiza en varios actos cortos dentro de diferentes lugares del museo donde los niños pueden casi que participar de ella. El día cerró con broche de oro en el teatro La Celestina, un teatro antiguo, donde se siente la presencia de Voltaire, Moliere y Racine! Cuando apagan las luces, se abren las inmensas cortinas Rojas, suena la música y a cada lado, en la parre alta de las columnas veo unos ángeles con sus manos abiertas que me invitan a disfrutar de ese maravilloso espectáculo de la compañía de Alvin Ailey, figura emblemática de la danza afro-americana que nos llevo por casi dos horas a un espacio entre lo terrenal y lo sublime! con cuerpos gigantes, brazos largos, piernas fuertes, abdómenes perfectos; seres que parecían flotar en el espacio pero sin dejar de sentir la tierra, sus raíces, sus orígenes. Bailarines que solo parados allí, en este espacio limpio, transparente, emanaban energía y sentimiento!!! Se despiden con " Revelations" y salgo llena de satisfacción a coger mi bici en medio de una lluvia ligera que me refresca la mente y el cuerpo mientras esquivo a un par de enamorados que se besan en el puente de la " Guillotiere"y dejan en el aire algún recuerdo!!