
Una actividad extracurricular debe estar concebida para que los niños disfruten y aprendan. Debe ser un espacio propicio para desempeñar la actividad elegida y contar con la persona debidamente capacitada para enseñarla. No es por lo tanto una actividad concebida para facilitarles la vida a los papas por cuestión de ubicación, horario o incluso precio.
Las actividades extracurriculares además de ser un espacio de expresión y un medio para relacionarse con otras personas, son el reflejo más importante de las aspiraciones e intereses de los niños.
Un niño desde pequeño está en capacidad de decidir que le gusta y en la mayoría de los casos sucede lo contrario, lo papas, frustrados de algo que quisieron hacer pequeños, inscriben a sus hijo en actividades que a ellos no les gusta y finalmente acaban por desertar y cogerle pereza y rechazo a eso que sus papas decidieron por él.
Es importante que los niños tengan la posibilidad de conocer diferentes actividades, sin embargo, la perseverancia en una o dos, son cruciales también para la formación de la disciplina y la obtención de logros. Estar picando de una actividad a otra, sin darle la posibilidad al niño de conocer de que se trata, es promover en ellos también la inseguridad y la inestabilidad.
Asegúrate de entregarle a tu hijo a personas capacitadas o instituciones reconocidas. Ojala puedas acompañarlo de vez en cuando en sus actividades extracurriculares y compartir con ellos lo que más les gusta!
