miércoles, marzo 3

PILAS CON LA INACTIVIDAD

Después de la época de vacaciones, donde los niños tienen la oportunidad de correr y saltar todo el día, montar bicicleta, patinar, etc. llega nuevamente la época del colegio y pasar largas jornadas sentados en el salón de clase con poca o nada de actividad física. Si a eso se le suma el largo tiempo que le dedican al computador o a los juegos electrónicos cuando llegan a sus casas, entonces empezamos a encontrar casos en los niños desde temprana edad como la obesidad, la ansiedad, el estrés, la fatiga, el cansancio, la pereza, entre otros.

Los niños pequeños están llenos de vida y expresan su vitalidad con todo su cuerpo. Si se les da la oportunidad, exploran sus habilidades físicas con gran valentía y sentido de la aventura. Cuando están pequeños sus expresiones corporales son su principal herramientas para comunicarse con los demás. El papel que juega su cuerpo y el movimiento en sus vidas es primordial y comienza a verse reflejado en sus juegos y actividades con las cuales el niño alcanza su mayor potencial de expresión y conocimiento de sí mismo y de su entorno. Sus cuerpos hablan por sí solos y a través de ellos son capaces de comunicar sus sentimientos y sensaciones que de otra manera (verbal o escrita) sería difícil hacerlo.

No es recomendable por lo tanto limitar la capacidad motora a los niños negándoles su instinto innato de movimiento, exploración y aventura con su cuerpo. Mediante una dirección correcta y profesional por parte del adulto, los niños pueden sacar el mejor provecho a este movimiento natural que de lo contrario podría llegar a ser frustrante si al entrar a la etapa de la adolescencia no han tenido la oportunidad de desarrollar su potencial físico natural.

Dale a la oportunidad a tu niño de moverse, de conocer su cuerpo, de adquirir desde pequeño esa consciencia corporal que a los adultos tanta falta nos hace. Promueve en ellos la actividad física, recreativa y lúdica que les permita desarrollar su potencial sicomotor y les sirva para crecer sanos, fuertes y llenos de alegría.